Distancia: 9,1 km 

Dificultad: Baja 

Recorrido: Circular 

Modalidad: A pie o en bicicleta de montaña

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Para comenzar el recorrido debemos situarnos junto al polideportivo municipal cubierto, muy cerca del Hospital Comarcal de la Serranía. Al lado, se ubican un hipermercado y el recinto ferial de Ronda, justo por un lateral de éste discurre una pista asfaltada que debemos tomar. Muy pronto atravesamos por un puente el arroyo de la Toma y al poco tiempo la pista se vuelve terriza, en ese momento iniciamos una suave subida por el cerro de la Pastora, entre una hilera de moreras y plátanos de sombra. A menudo veremos algunos hitos (color rojo y blanco) pertenecientes al sendero de gran recorrido GR-243 Sierra de las Nieves, que atraviesa toda la Reserva de la Biosfera de la Sierra de las Nieves. Casi sin darnos cuenta culminamos el ascenso en el puerto de Bilbao, a nuestros pies se abren unos amplios campos de cultivos llamados popularmente como Llanos de Aguaya. Al fondo oteamos Sierra Hidalga, culminada por la popular Peineta (1.504 m), a su derecha observamos unas antenas de telefonía y descendiendo por la loma vislumbramos como se abre paso el río Guadalevín, que ha horadado un impresionante cañón sobre las rocas calizas. Algo más al sur se eleva el tajo de Pompeyo (1.222 m), reconocible por un promontorio pétreo que se desprende a la izquierda a modo de pezón –cuenta la leyenda, muy extendida en la zona, que Pompeyo tras peder la batalla de Munda y ante el acoso del emperador romano de Julio Cesar, buscó refugio en una cueva de esta montaña, donde escondió un fabuloso tesoro que fue transportado por siete mulas del lugar. Muchos han buscado infructuosamente la entrada de la cueva–. A la izquierda de la Peineta se distinguen en la ladera cuatro o cinco árboles de gran tamaño que resultan ser pinsapos (Abies pinsapo Boiss), un abeto endémico de la Serranía de Ronda, que en esta zona del Parque Natural Sierra de las Nieves se encuentra en franca regresión. El pequeño pico situado en el otro extremo del llano precedente es el Carramolo del Queso (1.322 m), a su izquierda pasa el Camino de Yunquera a través del puerto de Lifa.

Ahora descendemos hacia el amplio llano ocupado por campos de cereales, pequeñas parcelas de olivares y alguna que otra suerte de viñas. Llevamos recorrido algo más de dos kilómetros cuando pasamos al lado del cortijo La Venta, antigua venta Ramirón, a la izquierda de esta casa parte un carril que debemos tomar. Hemos abandonado el Camino de Yunquera y proseguimos por una vía pecuaria llamada cordel del camino de los Pescadores, primero entre campos abiertos y después, tras pasar junto al cortijo de la Nava o la Cazuela, por el encinar del Coto Cortina, ejemplo de lo que fue el paisaje primigenio de estos campos agrícolas cercanos a la ciudad. La vegetación está compuesto de retamas, ardiviejas, tomillares, aulagas, etc. .

Avanzamos siempre por el camino principal, obviando algunos caminos laterales que se adentran en el monte. Nuestra próxima parada es el descansadero-abrevadero del Pilar de Coca,  un importante hito de los caminos, ya que aquí confluyen el cordel del camino los Pescadores y el camino del Capitán. Del antiguo pilar mana el agua donde podremos repostar. Más arriba del pilar queda un aljibe bastante deteriorado y se abre a la izquierda el camino del Capitán, por donde continuaremos la ruta. Este nuevo tramo del recorrido nos brinda unas inmejorables vistas a los Llanos de Aguaya y a las sierras que rodean la Meseta de Ronda, entre ellas vemos al sur el cancho Armola, el Jarastepar y Ronda, virando al oeste observamos el impresionante macizo de Libar, incluido en la zona malagueña del Parque Natural Sierra de Grazalema, y las gaditanas cumbres del Simancón y Torreón (1.654 m), máxima altura de esa provincia. Llega un momento en que la pista deja de ser terriza para estar asfaltada, la cercanía de la ciudad se nota, con presencia de varias fincas de recreo, como la Casa Aurelio, que dejamos en un margen del camino. Quizás, lo más interesante de este lugar, aparte de los espléndidos encinares, sean los restos del antiguo acueducto que transportaba el agua a Ronda desde el cercano manantial de la Hidalga, si estamos atentos podremos ver algunas arcadas en unos campos que tenemos a nuestra derecha.

El siguiente hito son unos viñedos situados en la finca El Juncal, que además de bodega es un lujoso hotel de campo, en sus jardines que son visibles desde el carril, crecen altivos árboles, destacando un bello ejemplar de pinsapo. El otro edificio, mucho más grande y de varias plantas es el Patronato Militar Virgen de la Paz, perteneciente al Ministerio de la Guerra. Ahora debemos cruzar la carretera con mucha precaución y buscar el carril que tenemos enfrente; el mismo celo tendremos al cruzar la vía del tren por el paso habilitado. En estos momentos nos hallamos en la cañada real de Córdoba y Granada, y por su trazado, paralelo a la línea férrea, emprendemos la marcha. Instantes después pasamos junto a la venta La Cordoniz, especializados en la elaboración de esta ave que ellos mismos crían. Casi a continuación afluimos a la calle Santa María de la Cañada, a su izquierda tomamos un paso subterráneo sobre la línea del tren para acceder al acerado que desciende desde el Hospital Comarcal de la Serranía y que nos lleva irremisiblemente hasta el punto de inicio de esta ruta.