Distancia: 2,5 km 

Dificultad: Baja 

Recorrido: Circular 

Modalidad: A pie o en bicicleta de montaña

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Para localizar el inicio del recorrido hemos de desplazarnos al castizo barrio de San Francisco, ubicado junto a las murallas medievales y las puertas de Carlos V y Almocabar. Aquí podemos proveernos del agua que mana del pilar. Dejamos a un lado la espaciosa plaza del Ruedo Alameda –en el centro se alza la estatua de San Francisco, patrón de este barrio, rodeado de unos vetustos y viejos quejigos– y tomamos la calle Marbella, la cual viene a morir a la salida de Ronda. Junto a la gasolinera parte el paseo de la Planilla, el cual podremos afrontar por cualquiera de los dos acerados que discurren paralelos a la carretera. En el caso de realizar la ruta en bicicleta, no hay problemas, ya que existe un carril bici. Este trazado fue acondicionado para unir el barrio de San Francisco con las nuevas urbanizaciones situadas a las afueras de Ronda, por lo que es habitual encontrar a personas caminando de un sitio para otro.

Nosotros recomendamos caminar por el acerado de la derecha, lo que nos evitará tener que cruzar la carretera más adelante.

Pronto atravesamos el arroyo de las Culebras, el cual sólo lleva agua en periodos de lluvias; en sus márgenes, sobre todo en las situadas al otro lado de la calzada, crecen algunos chopos y pinos, fruto de los trabajos de repoblación llevados a cabo por los escolares rondeños. La casa que queda a la izquierda tiene el tenebroso nombre de “La Viña del Muerto”. En los amplios campos abarcables se siembran cereales, también se cultivan olivos, viñas y pequeños huertos adosados a las casas de laboreo. Durante los primeros tramos también son destacables otras especies arbóreas sembradas para embellecer el camino, como los arces plataneros, adelfas, tuyas, palmeras, etc.

En algunos tramos se han instalado bancos y papeleras, lo que posibilita hacer un alto para disfrutar de las hermosas vistas a la ciudad de Ronda. Iniciamos una subida bajo las sombra de altivos eucaliptos, muy utilizados por los ingenieros para sujetar los taludes de los caminos, dado su rápido crecimiento y la entramada red de las raíces. Algo más arriba vemos la casa del Rosalejo, con un hermoso huerto y frutales distribuidos en amplios bancales. A continuación dejamos un carril que sale a nuestra derecha, y poco tiempo después estaremos atentos a otro camino asfaltado en la misma dirección y que está indicado con un cartel del Club de Campo La Planilla.

Abandonamos el paseo de la Planilla y tomamos este nuevo vial, con mucha precaución, ya que el camino es estrecho y suelen pasar vehículos. Estamos bordeando la urbanización El Rosalejo, aunque lo que más nos interesa son las vistas al horizonte, recortado por la cancha Armola y el macizo de Jarastepar. Obviaremos un par de accesos a la barriada, hasta que dejamos definitivamente las viviendas. El carril vira a la derecha e inicia una tímida subida que nos conduce a una bifurcación, dejamos el ramal izquierdo, que se dirige hacia un túnel bajo la carretera de circunvalación de Ronda, y descendemos suavemente dejando a nuestra derecha la entrada a la finca de Valdeolivas. Ahora estamos en la colada del camino de Ronda a Igualeja, que en este tramo tiene una anchura considerable. Unos metros más adelante se desprende a la izquierda el camino que se dirige al Club de Campo de la Planilla, nosotros continuamos al frente, por la pista terriza, entre campos de olivos, fincas de labor, y otras parcelas dedicadas a la crianza de caballos. En este tramo se alzan algunas torretas de telefonía, más gratificantes son las panorámicas al este, donde destacan las peladas cumbres de Sierra Hidalga y la Sierra de la Nieve, con sus oscuros bosques de pinsapos; ambas cordilleras se hallan dentro de los límites del Parque Natural Sierra de las Nieves. El carril viene a estrecharse justo al pasar junto a una casa donde crecen vigorosos algunos cedros, pinos y cipreses, cuyas ramas están ocupadas por un ejercito de pajarillos chillones. Obviamos un nuevo ramal asfaltado a la derecha, que comunica con el paseo de la Planilla, y proseguimos la marcha descendiendo entre muros de piedra y algunas encinas, que dejan entrever una hermosa vista de la ciudad de Ronda, sobresaliendo El Castillo, la iglesia de Santa María la Mayor y el barrio de San Francisco; cierra la panorámica el cerro Malaver, los tajos de las Grajas y Lagarín, en los confines del término municipal de Ronda, y las montañas del Parque Natural Sierra de Grazalema.

Descendemos hasta el abierto valle del arroyo de las Culebras, jalonados de aulagas, matagallos, esparragueras, estepas, etc. Pronto vadeamos el arroyo, normalmente seco y tras un breve repecho accedemos al acerado del paseo de la Planilla, el cual nos conducirá al punto inicial de la ruta.